Llegaste un día de enero
para llenar mi vida de ternura,
esa que creia perdida.
Cuando asomaste tu carita
por debajo de esa gorrita
una sonrisa volvió a mi corazón.
Y enseguida te presentaste en sociedad,
con un llantito impusiste tu presencia
diciendo: "acá estoy yo".
Luego te fuiste a bañar y a poner hermosa
mientras nosotros aguardábamos
tu llegada triunfal.
Y como toda una princesa llegaste
en un pequeño carruaje de cristal,
luego de hacerte rogar.
Volviste a llorar y mamá
te comenzó a alimentar
y nos asombramos al ver
que aunque angelito, eras una personita
e hiciste tu primera cagadita.
Sin darle importancia, miraste a mamá
y cambiaste de lado alimenticio
para seguir con tu ardua tarea de crecer.
Me olvidaba, te llamaron Agostina Ornella Toranzo Alloero,
pero para mí vas a ser ese "angelito"
que me devolvió la alegría.
Tu tío... Gonzalo
10/01/2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario