Vivo en una constante encrucijada sin poder decidir qué hacer...un camino me señala la apertura de mi corazón y el comienzo de volver a creer; pero el otro, hoy más tentador, me señala la soledad eterna y el vivo recuerdo del pasado.
Entre sábanas de lágrimas no logro darle solución a mi razón. Soy responsable de desiciones en las que se ponen en juego la vida de las personas...pero mi vida va sin horizonte.
Deseo de nuevo encontrar mi cruz del sur y al final del camino ver tu luz.
Epa! que poeta!
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